Zapatillas
Asics Novablast 6: cuándo salen y qué cambia en 2026
La Novablast 6 aterriza el 1 de julio de 2026 con más respuesta, tracción mejorada y un upper más afinado.

ASICS ha fijado el 1 de julio de 2026 como la fecha de llegada global de la Novablast 6, una actualización que no se limita a retocar la estética y que llega con cambios claros en la mediasuela, la suela y el ajuste. El precio oficial anunciado es de 160 euros, una cifra que la coloca en el tramo medio de las zapatillas de entrenamiento diario con amortiguación generosa y tacto vivo.
La presentación oficial se produjo el 29 de mayo de 2026, primero desde Hoofddorp y también desde Kobe, con un mensaje muy claro de la marca: mantener el carácter alegre de la saga y pulir aquello que más condiciona la experiencia real al correr. La Novablast 6 no nace como un simple relevo estacional, sino como una pieza que aspira a ofrecer más energía, más confort y una respuesta más consistente en el uso cotidiano.
La fecha que marca el calendario de ASICS
La referencia útil para cualquier corredor es sencilla: la Novablast 6 sale el 1 de julio de 2026. Hasta entonces, las distintas filtraciones y calendarios de tienda podían mover la ventana entre enero y julio, pero la confirmación de ASICS zanja la duda. Ese dato importa porque rompe con la lógica anual que había acompañado a la serie en generaciones anteriores y porque, en la práctica, obliga a mirar el mercado con otra lectura.
La saga Novablast venía encadenando lanzamientos más regulares, con la Novablast 4 a finales de 2023 y la Novablast 5 a finales de 2024. Sin embargo, la sexta versión se retrasa medio año largo respecto a lo que muchos esperaban. Ese cambio de ritmo sugiere una estrategia distinta: menos prisa comercial y más margen para ajustes de ingeniería. En running, eso suele traducirse en una zapatilla más afinada, aunque también en una espera más larga para quien ya tiene decidido el salto.
Ese calendario, además, no se explica solo por la Novablast en sí. ASICS ha abierto espacio en su gama para otros modelos de la familia Blast, como Megablast y Sonicblast, de modo que la Novablast 6 queda situada como el modelo de base, el más versátil y el que debe soportar semanas enteras de uso sin perder frescura demasiado pronto. No compite por ser la más radical; compite por ser la más equilibrada.
Qué trae realmente la sexta generación
La novedad más visible está en el antepié. Por primera vez, la Novablast incorpora un trampoline pod con FF TURBO SQUARED, una espuma que ASICS ya había reservado para modelos de perfil más ambicioso. Esa decisión no es cosmética: busca una sensación más elástica en el despegue y una respuesta más inmediata cuando el corredor empieza a cargar peso sobre la parte delantera del pie.
Junto a esa pieza aparece FF BLAST MAX, una espuma orientada a la suavidad y al confort bajo el pie. La combinación de ambas tecnologías dibuja una dualidad muy reconocible: más amortiguación y protección en la base, pero también más chispa delante. Traducido al uso real, eso puede hacer que la zapatilla se sienta cómoda en rodajes largos y, al mismo tiempo, suficientemente viva para ritmos alegres o progresivos suaves.
ASICS también ha tocado la suela. El uso de ASICSGRIP en el antepié apunta a mejorar la tracción, una de las quejas habituales en modelos muy blandos o con demasiado foam expuesto. En asfalto húmedo, en giros cerrados o en esos días en que la pisada se vuelve un poco torpe por cansancio, ese extra de agarre puede marcar la diferencia entre una zapatilla simpática y una zapatilla realmente fiable.
Lo que cambia al correr de verdad
Sobre el papel, la Novablast 6 quiere conservar esa sensación de rebote que convirtió a la familia en una de las más reconocibles de ASICS. Pero lo relevante no es solo cuánto rebota, sino cómo devuelve esa energía. Una zapatilla puede resultar blanda y divertida en la tienda, y luego apagarse a los pocos kilómetros; otra puede parecer menos espectacular al primer paso y sostener mejor el tono durante meses. Ahí se juega gran parte del juicio.
Las primeras valoraciones técnicas independientes apuntan precisamente a eso: más respuesta en el antepié, una transición más marcada y una experiencia más dinámica cuando se aprieta ligeramente el ritmo. Eso no convierte a la Novablast 6 en una zapatilla de competición, porque no lo es, pero sí la acerca a ese terreno intermedio tan valioso para entrenamientos de calidad moderada, días de series suaves o tiradas largas con cambios de ritmo.
La lectura periodística aquí es clara: ASICS intenta evitar que la zapatilla se hunda en su propio confort. Muchas mediasuelas generosas se vuelven sillas de espuma con el paso del tiempo; son agradables, sí, pero cada vez menos útiles cuando el corredor quiere algo de retorno. La Novablast 6 parece diseñada para combatir justo esa deriva, manteniendo el efecto trampolín durante más kilómetros y con una caída de prestaciones menos acusada.
El papel de la horma y del upper
La parte superior también ha recibido atención. ASICS habla de un engineered mesh más adaptable y transpirable, una mejora que en una zapatilla de entrenamiento diario tiene mucho más peso del que parece. Si el upper aprieta donde no debe, baila donde no conviene o acumula calor en exceso, toda la sensación de calidad se resiente aunque la espuma sea excelente.
En la práctica, ese refinamiento busca mejorar el ajuste sin convertir la zapatilla en una pinza. La Novablast siempre ha estado cerca de un uso amplio, para corredores neutros que no quieren una horma agresiva ni un collar excesivamente rígido. En la versión 6, el objetivo parece ser afinar el abrazo del mediopié y dar algo más de espacio funcional en la parte delantera, sobre todo en tiradas largas en las que el pie se expande con el paso de los kilómetros.
Ese detalle importa más en una zapatilla diaria que en una zapatilla de competición. Una zapatilla para acumular kilómetros vive o muere por su comodidad repetida: la primera hora puede ser brillante, pero lo que decide la compra son las sensaciones al cabo de varias semanas, cuando el cierre del empeine, la ventilación y la ausencia de rozaduras se convierten en rutina.
Para qué tipo de corredor encaja mejor
La Novablast 6 se mueve, una vez más, en el territorio de las zapatillas neutras de entrenamiento diario con un punto de alegría. No busca sustituir a una voladora ni a una zapatilla de estabilidad pura, y tampoco pretende competir con los modelos maximalistas más pesados. Su espacio natural está en los kilómetros acumulados, en los rodajes de base y en las sesiones en las que se quiere proteger las piernas sin apagar del todo la sensación de correr.
Eso la hace especialmente interesante para corredores que entrenan varias veces por semana y necesitan un modelo capaz de rendir en contextos distintos. Un día puede acompañar un trote suave de recuperación; otro, una salida de una hora con algún tramo alegre; otro, una tirada larga en la que la amortiguación debe seguir respondiendo cuando las piernas ya pesan. La versatilidad es su argumento principal.
También hay un perfil muy concreto que puede agradecer esta generación: quienes venían de la Novablast 5 y buscaban una versión con más agarre y una respuesta más persistente. No siempre hace falta cambiar de familia, pero cuando una zapatilla diaria pierde carácter demasiado pronto, el corredor lo nota enseguida. La mejora en durabilidad y tracción intenta cubrir precisamente esa grieta.
Por qué la durabilidad pesa tanto en esta versión
La conversación alrededor de la Novablast 6 no se entiende sin la Novablast 5. La versión anterior gustó por su suavidad y por su tacto cómodo, pero también dejó dudas en algunos usuarios respecto a la vida útil de la espuma. Cuando una zapatilla muy mullida empieza a hundirse antes de tiempo, el corredor siente que pierde una herramienta de trabajo y no solo una compra.
ASICS parece haber tomado nota. La presencia de FF TURBO SQUARED en el antepié no solo persigue un rebote más brillante; también apunta a una respuesta más consistente con el paso de los kilómetros. En una zapatilla de uso diario, esa consistencia vale oro, porque el atleta popular no solo compra sensaciones, compra semanas de entrenamiento sin sobresaltos.
A eso se suma el trabajo sobre la suela. El cambio a ASICSGRIP en la zona delantera no es un capricho técnico ni una frase de catálogo. Es una respuesta a una demanda muy concreta: mejor comportamiento sobre firme mojado y una transición menos resbaladiza cuando la pisada pasa del apoyo al impulso. En un país de asfalto cambiante, lluvia ocasional y aceras pulidas por el uso, ese detalle tiene peso real.
Cómo se sitúa frente a sus rivales
La Novablast 6 entra en un segmento donde cada marca intenta ofrecer su propia versión del equilibrio ideal. Ahí se cruzan modelos como Nike Pegasus, New Balance FuelCell Rebel, Puma Velocity Nitro o adidas Adizero EVO SL, cada uno con una filosofía distinta. Frente a ellos, la propuesta de ASICS es muy reconocible: amortiguación amable, rebote marcado y uso amplio.
No es la más ligera del grupo ni la más agresiva en geometría, pero sí una de las que mejor combinan comodidad y energía visual y mecánica. El diseño sigue esa lógica de mediasuela esculpida y volúmenes abultados que casi parecen una pieza de ingeniería industrial más que una simple zapatilla. Esa imagen no es casual: el corredor percibe ese lenguaje como dinamismo, aunque luego el comportamiento real sea algo más sobrio.
La comparación más útil no es tanto con la zapatilla más rápida del escaparate, sino con la que uno usa más veces al mes. Ahí es donde la Novablast 6 quiere ganar terreno. Su valor no está en una única salida brillante, sino en su regularidad. Y esa es una virtud muy seria en el mundo del running, aunque rara vez se venda con la misma facilidad que el último colorido llamativo.
Qué significa el cambio de ciclo para el mercado
El paso a un ciclo de desarrollo más largo, cercano a los 18 meses, revela algo más que una simple decisión de calendario. Dice que ASICS ha preferido retrasar el lanzamiento antes que forzar una actualización menor. En un mercado acostumbrado a renovar por obligación, ese gesto suena casi a herejía comercial, pero puede ser inteligente: mejor una evolución bien rematada que una novedad tibia.
También permite separar mejor la gama. Mientras otros modelos de la familia Blast asumen el papel de opciones más ligeras o más radicales, la Novablast 6 queda como el pilar para el entrenamiento diario. Es la zapatilla que sostiene la identidad de la saga, la que debe atraer tanto a quien corre por primera vez con ASICS como a quien ya conoce sus virtudes y defectos.
Ese movimiento puede leerse además como una respuesta a una realidad muy simple: los corredores ya no compran solo por novedad. Comparan, leen, esperan pruebas largas y observan cómo responde la espuma pasado un tiempo. Una marca que estira el desarrollo también envía un mensaje de confianza en el producto final. No siempre funciona, pero en este caso parece coherente con lo que la línea Novablast ha intentado ser desde el principio.
Precio, disponibilidad y lo que conviene retener
El dato práctico es inequívoco: sale el 1 de julio de 2026 y costará 160 euros. Esa cifra la sitúa en una franja competitiva dentro de las zapatillas de entrenamiento diario de gama media-alta. No es una compra impulsiva, pero tampoco se escapa a los precios habituales de un modelo que combina tecnologías recientes con una vocación muy versátil.
La Novablast 6 llega, por tanto, con una hoja de servicios bastante clara. Más rebote en el antepié, mejor tracción, un upper más adaptativo y una apuesta por la durabilidad que busca corregir el punto más discutido de la generación anterior. No parece una revolución, pero sí una evolución bien orientada, de esas que no deslumbran en el primer vistazo y sí convencen con el paso de los kilómetros.
En un catálogo cada vez más fragmentado, esa clase de zapatilla sigue teniendo mucho sentido. La gran mayoría de corredores no necesita una máquina extrema para cada salida; necesita una compañera solvente que no se desinfle, que agarre cuando toca y que mantenga el pulso cuando la rutina aprieta. La Novablast 6 apunta justo ahí, al centro del entrenamiento, donde se acumulan las semanas que luego construyen cualquier marca.
Una apuesta de fondo en un mercado de sobresaltos
La Novablast 6 llega con el tipo de ambición que suele agradecer el corredor popular: mejoras que se notan en el uso, no solo en la ficha técnica. La fecha ya está fijada, el precio también, y el mensaje de ASICS es bastante transparente. Quiere una zapatilla más elástica, más firme en su desempeño a largo plazo y más segura sobre asfalto mojado, sin romper el carácter que hizo popular a la familia.
Ese equilibrio es difícil porque una zapatilla demasiado blanda puede perder respuesta, y una demasiado viva puede resultar nerviosa. La clave estará en cuánto logra sostener esa sensación de impulso sin sacrificar confort. Si ASICS ha acertado, la sexta Novablast no será solo la siguiente versión de una saga conocida, sino una de esas actualizaciones que reordenan la conversación entre corredores habituales durante toda una temporada.
De momento, la respuesta a la duda temporal ya está resuelta: la nueva generación aparece en verano de 2026. Lo demás se medirá en la calle, sobre el asfalto, donde el marketing se desvanece y solo quedan el tacto, el agarre y la capacidad real de sumar kilómetros sin fatiga innecesaria.
Este artículo contiene enlaces de afiliado: si compras a través de ellos, se genera una pequeña comisión sin coste adicional para ti. Más información.

Material DeportivoTallas de zapatos en cm: guía clara para acertar con el calzado
CarrerasBilbao night running fest: guía completa de la noche más icónica
CarrerasMedio maratón Valencia 2026: fechas, inscripción y guía del 21K
ZapatillasMejores zapatillas running 2026 para entrenar, competir y acertar
CarrerasMedia maratón Sevilla 2026: fecha, recorrido y claves de forma clara
ActualidadAgenda de carreras de running en España hasta diciembre 2026
CarrerasMaratón Valencia 2026: inscripciones, sorteo y recorrido
CarrerasMaratón de Sevilla 2027: fecha, recorrido y detalles clave
CarrerasCarrera de la mujer de Barcelona 2026: guía completa
Material DeportivoPantalones cortos de running para mujer: guía para elegir el modelo adecuado
ActualidadOfertas en zapatillas running: claves, errores frecuentes y consejos
ActualidadRamón Cansino corre 600 km de Suiza a España contra el cáncer









