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Carreras

Trail Las RozasRun y Media maratón por relevos 2026: fecha y distancias

Las Rozas vuelve a mezclar trail, relevos y ambiente popular en una cita con 5K, 10K y 21K solidario.

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Corredores cruzando la línea de meta en el IV Trail Las RozasRun y II Media Maraton por equipos-relevo en un entorno natural

Planifica la carrera

Las Rozas se prepara para una de sus citas más singulares del calendario runner: el IV Trail Las RozasRun y la II Media Maratón por Equipos-Relevo 2026, una propuesta que combina espíritu competitivo, formato familiar y un recorrido de tierra en pleno entorno de la Dehesa de Navalcarbón. La prueba está fijada para el sábado 17 de octubre de 2026, a las 09:30 horas, con salida y meta en el mismo enclave, y llega con tres fórmulas de participación que abarcan desde el 5K individual hasta la media maratón en relevos.

La jornada reunirá a corredores individuales y a equipos de dos, tres o cuatro integrantes sobre un circuito de tierra situado en Las Rozas de Madrid. La entrega de dorsales está prevista ese mismo día entre las 07:30 y las 09:00 horas. Como ocurre con cualquier carrera programada con varios meses de antelación, los horarios, los precios, el reglamento, la disponibilidad de dorsales y las condiciones de participación pueden sufrir cambios, por lo que la información oficial de la organización debe prevalecer antes de desplazarse.

La gran diferencia de esta carrera está en su formato: no se limita a medir tiempos, sino que mezcla trail corto, circulación por vueltas y una media maratón compartida entre varios corredores. Esa combinación la convierte en una prueba muy útil para quienes buscan un esfuerzo accesible pero exigente, con terreno de tierra, desnivel moderado y una atmósfera de club, grupo o familia que no suele verse en las carreras urbanas más convencionales.

Un trail compacto, rápido y muy reconocible en la Dehesa de Navalcarbón

El escenario importa tanto como la distancia y, en este caso, la Dehesa de Navalcarbón aporta un terreno muy identificable para el corredor madrileño: caminos de tierra, arbolado, zonas abiertas y un circuito pensado para ser repetido sin perder la referencia de la salida y la meta. El trazado suma aproximadamente 85 metros de desnivel positivo por vuelta, una cifra moderada que no convierte la prueba en una ascensión dura, pero sí añade ese punto de exigencia que obliga a dosificar mejor el esfuerzo.

La organización describe el recorrido como 100% en caminos de tierra, con un circuito rápido, accesible y balizado. No se trata, por tanto, de un recorrido completamente plano, aunque las subidas y bajadas serán previsiblemente breves y recurrentes. Este detalle resulta relevante para quienes afronten los 10 kilómetros o deban repartir el esfuerzo en una carrera por equipos.

La combinación de terreno de tierra, desnivel contenido y circuito rápido suele atraer a corredores que vienen del asfalto y buscan una primera aproximación al trail, pero también a quienes prefieren una carrera más dinámica que técnica. No es un ultratrail ni una travesía larga; es más bien un formato de entrada, ágil y muy medible, donde cada vuelta deja una lectura clara del paso por kilómetros y sensaciones.

La superficie puede modificar la respuesta de las zapatillas. Un modelo de trail ligero, con una suela que ofrezca agarre suficiente y una pisada estable, puede ser más apropiado que una zapatilla puramente urbana, aunque la elección debe depender del estado real del terreno y de la experiencia de cada corredor. Si el suelo está seco, el circuito puede resultar rápido; si ha llovido, las curvas y las zonas compactadas pueden exigir más control.

La salida se sitúa en la avenida Nuestra Señora del Retamar, frente al recinto ferial, en Las Rozas de Madrid, dentro del entorno de la propia Dehesa de Navalcarbón. La dirección indicada corresponde al código postal 28232. El punto de salida y llegada estará situado frente al recinto ferial, una referencia útil para no confundir la Dehesa de Navalcarbón con otras zonas verdes del municipio.

Según la información difundida por la organización, el lugar cuenta con estacionamiento cercano y resulta sencillo de localizar para quienes lleguen en coche o autobús. También se ha señalado que la prueba se desarrolla en un entorno de fácil acceso por carretera y transporte público. La proximidad entre la zona de aparcamiento, la entrega de dorsales y el arco de salida puede simplificar la logística, aunque conviene prever tiempo suficiente para localizar el recinto, recoger el material y preparar el equipo.

Tres distancias para perfiles muy distintos

La oferta deportiva se articula en 5K, 10K y 21K por equipos-relevo, y ahí reside buena parte del atractivo de esta convocatoria. La vuelta al circuito tiene aproximadamente 5 kilómetros, aunque la distancia puede aparecer redondeada en la información de la prueba. El 5K individual está planteado como una vuelta; el 10K, como dos vueltas; y la media maratón por relevos, como cuatro vueltas compartidas entre dos, tres o cuatro integrantes.

  • 5K individual: una vuelta al circuito, con aproximadamente 5 kilómetros y 85 metros de desnivel positivo.
  • 10K individual: dos vueltas al mismo trazado, con una distancia total aproximada de 10 kilómetros y unos 170 metros de desnivel positivo acumulado si se mantiene la referencia de 85 metros por giro.
  • 21K por equipos-relevo: cuatro vueltas compartidas entre dos, tres o cuatro corredores, con una distancia total aproximada de 21 kilómetros.

El esquema es simple de entender, pero abre varias lecturas tácticas en función del grupo y de cómo se repartan los relevos. El 5K resulta más explosivo y accesible; el 10K exige más regularidad y gestión del esfuerzo; y el relevo de 21 kilómetros se mueve en un territorio intermedio donde pesan tanto la suma de piernas como la coordinación entre compañeros.

No es solo correr más o menos; es correr con un reparto de esfuerzo que cambia por completo la experiencia. Un grupo de cuatro personas puede distribuir el recorrido en tramos de aproximadamente 5 kilómetros, una pareja afrontará dos vueltas por participante y un equipo de tres corredores tendrá que combinar un tramo doble con dos tramos individuales.

Cómo funcionan los relevos de la media maratón

La modalidad principal del evento es la media maratón por equipos y relevos. Se completa con cuatro vueltas compartidas entre los miembros de un equipo, que puede estar formado por dos, tres o cuatro personas. La distancia total ronda los 21 kilómetros, aunque la distribución individual depende del número de integrantes y de la estrategia elegida por cada grupo.

Equipos de dos corredores

Con dos integrantes, cada participante realiza dos vueltas, equivalentes aproximadamente a 10,5 kilómetros. El equipo puede decidir el orden de salida de sus componentes y debe organizarse para que el relevo se produzca al paso por la zona de meta. Esta configuración se parece a una carrera individual dividida en dos bloques: ambos corredores afrontan una distancia significativa y la regularidad adquiere un peso notable.

La pareja debe tener en cuenta que cada corredor completará dos giros, por lo que no conviene plantear la primera vuelta como un esfuerzo completamente explosivo salvo que la estrategia y el nivel físico del participante lo permitan. La recuperación entre ambos tramos, si el reglamento establece que cada corredor vuelve a salir tras el primer relevo, también forma parte de la gestión de la carrera.

Equipos de tres corredores

Los equipos de tres personas tienen una distribución diferente. Un corredor completa dos vueltas y los otros dos realizan una cada uno, de manera que el grupo cubre las cuatro vueltas del circuito. La elección de quién afronta el tramo doble puede marcar diferencias, sobre todo si el recorrido presenta viento, calor o un terreno más pesado de lo previsto.

La composición del equipo permite adaptar la carrera a distintos niveles de forma física. El corredor que haga dos vueltas debería ser quien pueda mantener una intensidad estable durante aproximadamente 10 kilómetros, mientras que los otros dos integrantes pueden asumir un tramo de una vuelta, siempre de acuerdo con las normas y con la estrategia decidida por el grupo.

Equipos de cuatro corredores

Con cuatro integrantes, cada corredor realiza una sola vuelta de aproximadamente 5 kilómetros. Es el formato más repartido y probablemente el que facilita una participación familiar, entre amigos o entre compañeros de club. Aunque el esfuerzo individual sea menor, la coordinación es esencial: llegar tarde al punto de cambio o no estar preparado puede romper el ritmo del conjunto y complicar la clasificación.

El relevo se efectúa después de cada giro en la zona habilitada junto a la meta. Los corredores deben conocer previamente el orden de participación, identificar el punto de cambio y permanecer cerca cuando corresponda. La media maratón no termina siendo únicamente una sucesión de cuatro esfuerzos individuales: el resultado depende también de que cada integrante esté preparado en el momento exacto.

En todos los casos, el relevo se produce al pasar por la zona de meta al final de cada vuelta. El formato añade a la carrera un aire casi coreográfico: intercambio, control del ritmo, vuelta a salir y recuperación de sensaciones. Es una propuesta poco habitual en el calendario popular que aporta un componente de estrategia interesante sin romper el carácter participativo del evento.

Lo que se sabe del recorrido y de la experiencia en carrera

El circuito repite un modelo muy claro: una vuelta de aproximadamente 5 kilómetros, terreno de tierra, desnivel contenido y una dinámica de paso constante. Esa estructura favorece a quienes quieren comparar parciales con precisión, porque cada tramo tiene una lógica similar y la referencia de cada paso por meta ayuda a ordenar la estrategia.

En pruebas de este tipo, el corredor siente casi como si la carrera fuese un pequeño reloj de arena: cada vuelta vacía un poco más las piernas, pero también confirma que el final se acerca. En la primera vuelta, el participante puede reservar fuerzas para reconocer el terreno, localizar las pendientes y valorar el estado del suelo. En la segunda, quienes disputen el 10K deberán sostener el ritmo cuando la fatiga empiece a hacerse visible.

La repetición del giro modifica la lectura táctica de la prueba. En un circuito de estas características, el ritmo no debe medirse únicamente por el reloj: la tierra, las pequeñas pendientes y la posible presencia de otros corredores pueden hacer que el esfuerzo sea más estable que la velocidad. La gestión del desnivel resulta más importante que perseguir un ritmo idéntico al de una carrera urbana.

En el 10K, salir demasiado rápido puede hacer que la segunda vuelta se convierta en una sucesión de correcciones. Una estrategia estable consiste en utilizar el primer giro para familiarizarse con la superficie, localizar las pendientes y reservar un margen que permita aumentar el esfuerzo en la parte final.

En la modalidad de relevos, cada atleta debe entregar el testigo o realizar el cambio en la zona de meta después de completar su tramo, de modo que el circuito funciona a la vez como recorrido deportivo y punto de encuentro. El corredor que recibe el relevo puede necesitar unos minutos para encontrar sensaciones después de permanecer parado. Un calentamiento suave y cercano al momento de entrada en carrera ayuda a reducir ese contraste, siempre dentro de las rutinas habituales de cada persona.

Los participantes que afronten dos vueltas seguidas deberían observar cómo evoluciona su respiración y no tomar como referencia exclusiva el ritmo de quienes compiten en una sola vuelta. La carrera reúne sobre el mismo espacio a corredores de distintas modalidades, por lo que mantener una trayectoria previsible y facilitar el paso cuando sea posible contribuye a que el evento avance con fluidez para individuales y equipos.

Fecha, horarios y ubicación

La cuarta edición del trail y la segunda edición de la media maratón por equipos se celebrarán el sábado 17 de octubre de 2026 en Las Rozas de Madrid, provincia de Madrid. La salida está fijada a las 09:30 horas y la llegada se ubicará en el mismo entorno de la Dehesa de Navalcarbón.

La entrega de dorsales se ha establecido entre las 07:30 y las 09:00 horas del mismo día. Se trata de una franja de 90 minutos que incluye la identificación de los residentes, la recogida del material y la preparación previa. Los equipos deberían acudir con todos sus integrantes o coordinar con precisión quién recoge la documentación, ya que el relevo exige que cada corredor conozca su orden y permanezca cerca de la zona de cambio cuando corresponda.

El punto de salida y meta estará situado en la Dehesa de Navalcarbón, frente al recinto ferial, en la avenida Nuestra Señora del Retamar, código postal 28232. Llegar con antelación permite resolver el aparcamiento, recoger el dorsal y localizar la zona de cambio sin convertir los minutos previos en una carrera adicional. En un evento con varias modalidades, saber dónde espera cada relevista es tan importante como conocer la distancia asignada.

Quienes se inscriban como residentes deberán acreditar esa condición mediante padrón, DNI, NIE o TIE, según la información difundida por la organización. La acreditación de la residencia puede solicitarse durante la recogida del dorsal, por lo que el precio reducido está condicionado a poder demostrar dicha situación.

Inscripción, precios y tramos de tarifa

La inscripción parte desde 19 euros por persona y se organiza por tramos temporales, con variaciones entre empadronados y no empadronados. Según la información publicada para la edición de 2026, las tarifas son las siguientes:

Periodo de inscripciónEmpadronados en Las RozasNo empadronados
Hasta el 15 de julio de 202619 euros por persona20 euros por persona
Del 16 de julio al 31 de agosto de 202621 euros por persona22 euros por persona
Del 1 de septiembre al 16 de octubre de 2026, o hasta agotar dorsales23 euros por persona24 euros por persona

Estas cantidades se aplican a las modalidades de 5K, 10K y 21K por equipos, según la información publicada. En la prueba de relevos, el importe se calcula por integrante y no como una tarifa única para todo el equipo. Por tanto, un equipo debe multiplicar el precio individual correspondiente por el número de corredores que lo integren.

En la práctica, el sistema premia a quienes confirman su plaza con antelación y castiga la espera, una lógica cada vez más extendida en el running popular. En este caso, además, los empadronados cuentan con códigos de descuento específicos:

  • LASROZAS: para las modalidades individuales de 5K y 10K.
  • LASROZASMMXE: para la modalidad de 21K por equipos-relevo.

Los códigos deben aplicarse antes de completar el pago. La presencia de estas claves muestra que la prueba busca reforzar el vínculo con el municipio y no solo atraer participación externa. La organización puede solicitar la documentación que acredite la residencia durante la recogida del dorsal.

Hay una diferencia entre las fechas de cierre recogidas en las informaciones disponibles. En una de ellas se anuncia el 16 de octubre de 2026, o hasta agotar dorsales, como fecha límite para inscribirse; otra información difundida indica el 24 de octubre de 2026, siempre que no se hayan agotado antes las plazas. Dado que el 24 de octubre es posterior a la fecha prevista de celebración, este dato debe comprobarse directamente en la organización. En cualquier caso, los tramos económicos tienen fechas concretas y los dorsales podrían agotarse antes.

También se ha indicado que, en caso de cambio de titularidad, la organización permite transferir la inscripción hasta 10 días antes de la carrera mediante comunicación por correo electrónico. Después de ese límite, la inscripción pasa a ser intransferible, de acuerdo con las condiciones difundidas para la edición de 2026. Este procedimiento, así como cualquier posible devolución o modificación de datos, debe confirmarse en el reglamento vigente.

Qué incluye la inscripción y el dorsal

La inscripción incluye:

  • Camiseta técnica Joma.
  • Dorsal personalizado.
  • Chip de cronometraje retornable.
  • Medalla finisher o de finalista para quienes completen su recorrido.
  • Avituallamiento en meta.
  • Sorteo de regalos.
  • Acceso a la clasificación correspondiente a la modalidad disputada.

El paquete de participación incluye cronometraje electrónico mediante un chip retornable. El chip debe devolverse al finalizar la carrera para que el participante pueda optar a los sorteos anunciados por la organización. El sistema permitirá registrar los tiempos individuales y, en el caso del relevo, controlar el paso de cada participante por la zona de meta.

También se anuncia una bolsa de corredor con premio Joma en distintas categorías, algo que añade valor tangible sin convertir la carrera en una competición cerrada de élite. El chip retornable, además de servir para el cronometraje, interviene en la dinámica de los sorteos, por lo que conviene no llevárselo por error al abandonar la zona de llegada.

Avituallamiento y servicios disponibles

La información principal de la prueba indica la presencia de un avituallamiento líquido y uno sólido, además de avituallamiento en meta. En otra descripción de la convocatoria se concreta que la llegada ofrecerá agua y fruta de temporada y se señala que no se anuncia un puesto intermedio en el circuito. Por ello, la ubicación exacta del avituallamiento sólido y la existencia de cualquier punto durante el recorrido deben confirmarse en las instrucciones definitivas de la organización.

La única asistencia alimentaria confirmada de forma expresa en la información más detallada se sitúa en la llegada. Quienes consideren necesario beber o comer durante el recorrido deberán valorar llevar su propio avituallamiento, especialmente en el 10K y en los relevos de mayor duración. Llevar una pequeña reserva de agua o energía puede ser una decisión razonable, siempre que se haga de acuerdo con las necesidades personales y sin dejar residuos en el entorno.

La carrera contará asimismo con los siguientes recursos y servicios:

  • Circuito balizado.
  • Servicio de guardarropa.
  • Cronometraje electrónico con chip retornable.
  • Personal paramédico.
  • Ambulancia.
  • Seguro de responsabilidad civil.
  • Avituallamiento en meta.
  • Medalla para todos los finalistas.

Estos recursos forman parte de la estructura de seguridad del evento, aunque no sustituyen la responsabilidad individual de correr dentro de las propias capacidades y respetar las indicaciones del personal. En una prueba de tierra con vueltas repetidas, la señalización y la presencia de asistencia cerca de la meta son elementos relevantes para mantener el flujo de participantes.

Premios, categorías y reconocimiento al esfuerzo

Las categorías están pensadas para repartir la carrera entre perfiles muy distintos, desde la clasificación general femenina y masculina en 5K hasta frentes más segmentados en 10K por grupos de edad y modalidades mixtas, femeninas y masculinas en 21K por equipos.

Categorías del 5K

En las pruebas individuales de 5K se contemplan clasificaciones generales masculina y femenina. La distancia corta puede atraer tanto a corredores que buscan competir por la victoria como a participantes que desean disfrutar del entorno sin afrontar una carga elevada.

Categorías del 10K

En el 10K, además de las clasificaciones por sexo, aparecen grupos de edad hasta 29 años, de 30 a 39, de 40 a 49 y de 50 años o más. La clasificación por tramos permite ordenar la participación sin complicarla en exceso y ofrece objetivos intermedios a corredores con diferentes edades y niveles de experiencia.

Categorías de la media maratón por relevos

La media maratón por relevos distingue equipos masculinos, femeninos y mixtos, tanto en la configuración de dos integrantes como en la de tres o cuatro. Esta separación permite comparar equipos con una composición semejante y da al formato colectivo una estructura competitiva propia.

Los premios se reservan a los tres primeros puestos de cada categoría y se acompañan de regalos Joma, además del sorteo de productos entre quienes devuelvan el chip. La organización prevé premios y regalos Joma para los integrantes de los tres primeros equipos o participantes de las distintas categorías.

Esta combinación de recompensa y azar suaviza la frontera entre quienes compiten por podio y quienes se presentan para completar la distancia con buen pulso y buen ambiente. En eventos de este perfil, el premio material importa, pero el reconocimiento más valioso sigue siendo el de terminar el circuito dentro de un entorno organizado y cuidado.

La medalla para todos los finalistas refuerza esa idea de carrera inclusiva, donde el valor no se concentra solo en el primer clasificado. En el caso de las carreras de equipo, ese gesto cobra todavía más sentido, porque la medalla no solo certifica una marca: guarda la memoria de una suma de ritmos, relevos y decisiones compartidas.

Cómo preparar un circuito de vueltas

Un recorrido de 5 kilómetros repetido varias veces exige una gestión distinta a la de una prueba lineal. En el 5K, la distancia no exige una estrategia compleja, pero el desnivel y la superficie irregular aconsejan correr con atención, especialmente en los cambios de ritmo y en las curvas del recorrido.

En el 10K, la primera vuelta permite valorar el estado del terreno y ajustar la intensidad, mientras que la segunda concentra buena parte del desgaste. La gestión del esfuerzo debe adaptarse a las pequeñas pendientes y a la superficie de tierra, sin utilizar como única referencia el ritmo habitual en una carrera urbana.

Una estrategia razonable consiste en reservar fuerzas durante el primer giro, localizar las zonas de subida y bajada y procurar que el segundo paso por esos puntos no obligue a realizar correcciones bruscas. Las pequeñas pendientes pueden parecer poco relevantes en una sola vuelta, pero su efecto acumulado se hace visible cuando se repite el trazado.

La superficie de tierra también cambia la respuesta de las zapatillas. Un modelo de trail ligero, con suela que ofrezca agarre suficiente y una pisada estable, puede ser más apropiado que una zapatilla puramente urbana, aunque la elección debe depender del estado real del terreno y de la experiencia del corredor. Si ha llovido, conviene prestar especial atención a las curvas, las zonas compactadas y cualquier tramo en el que el barro reduzca la adherencia.

Los participantes que afronten dos vueltas seguidas deberían observar cómo evoluciona su respiración y no tomar como referencia exclusiva el ritmo de quienes compiten en una sola vuelta. En la modalidad de dos relevistas, cada corredor cubrirá aproximadamente 10,5 kilómetros, mientras que en un equipo de cuatro el participante solo hará una vuelta de unos 5 kilómetros. Las exigencias no son comparables y la estrategia debe adaptarse al papel de cada integrante.

Organización del equipo

En la modalidad por equipos, la preparación no termina en el entrenamiento. El grupo debe acordar el orden de los relevos, comprobar cómo se identifica el punto de cambio y decidir quién asumirá el tramo doble si compiten tres personas. Una conversación sencilla antes de la salida evita que el siguiente corredor llegue tarde a la zona de relevo.

La coordinación puede ahorrar más tiempo que un cambio de ritmo improvisado. El equipo debería decidir:

  • Qué corredor comienza la prueba.
  • Cuál será el orden de participación.
  • Quién realizará el tramo doble en los equipos de tres.
  • Dónde debe esperar cada relevista.
  • Cómo se efectuará el cambio al paso por la zona de meta.
  • Qué material necesitará cada integrante antes y después de su vuelta.

El corredor que recibe el relevo puede necesitar unos minutos para encontrar sensaciones después de permanecer parado. Un calentamiento suave y cercano al momento de entrada en carrera ayuda a reducir ese contraste, siempre dentro de las rutinas habituales de cada persona. En los equipos de cuatro, este aspecto resulta especialmente importante porque cada participante debe estar preparado para salir poco después de que su compañero complete la vuelta.

Condiciones prácticas para el día de la carrera

La entrega de dorsales se concentra en una franja de 90 minutos, desde las 07:30 hasta las 09:00. Ese margen incluye la identificación de los residentes, la recogida del material y la preparación previa. Llegar con antelación permite aparcar, localizar la zona de salida, recoger el dorsal, identificar el área de relevos y completar el calentamiento sin prisas.

Los equipos deberían acudir con todos sus integrantes o coordinar con precisión quién recoge la documentación. Aunque una sola persona pueda encargarse de determinadas gestiones, cada corredor debe conocer su orden y permanecer cerca de la zona de cambio cuando corresponda. La proximidad entre la zona de aparcamiento, la entrega de dorsales y el arco de salida puede simplificar la logística, pero no elimina la necesidad de organizar los tiempos.

La acreditación de los residentes puede requerir padrón, DNI, NIE o TIE. Quienes quieran beneficiarse de los códigos LASROZAS o LASROZASMMXE deberían llevar la documentación necesaria para demostrar su condición de empadronados si la organización la solicita.

El avituallamiento anunciado se encuentra en meta y ofrece agua y fruta de temporada. La información general también menciona un avituallamiento líquido y otro sólido, aunque no se confirma de forma inequívoca si el sólido se ubicará durante el circuito o en la llegada. Esta información importa especialmente a quienes tarden más tiempo en completar las dos vueltas del 10K o a los integrantes que realicen dos giros en la modalidad de dos relevistas.

La carrera está prevista incluso si aparece lluvia, según las condiciones comunicadas por la organización. En ese caso, el terreno puede perder parte de su rapidez y exigir una pisada más prudente. Un cortavientos, una muda seca para después y una bolsa para guardar la ropa mojada pueden resultar útiles, aunque la elección final dependerá de la previsión meteorológica de octubre y de la tolerancia individual al frío o a la humedad.

El circuito balizado y la asistencia médica aportan seguridad, pero la naturaleza del terreno obliga a respetar las zonas señalizadas y a evitar adelantamientos arriesgados. En un recorrido de vueltas, los corredores de distintas modalidades coincidirán sobre el mismo espacio. Mantener una trayectoria previsible y facilitar el paso cuando sea posible contribuye a que la carrera avance con fluidez para individuales y equipos.

Una carrera con respaldo solidario y un componente local claro

El 5% de lo recaudado se destinará a la Fundación Elena Tertre, una entidad vinculada a iniciativas deportivas y de inclusión según la información publicada. Esta aportación sitúa la prueba en un terreno de responsabilidad social sin convertirla en un evento meramente benéfico. La carrera conserva su esencia deportiva, pero incorpora una capa de retorno que da sentido añadido a la inscripción y conecta el esfuerzo de los corredores con una causa concreta.

Ese vínculo solidario encaja bien con el tono general del evento, que también se presenta como una propuesta pensada para el disfrute de familias, grupos de amigos y clubes. La prueba no busca vender épica; vende un sábado de deporte bien resuelto, con la limpieza de un circuito corto y el clima de una convocatoria local de alto compromiso organizativo.

La organización corre a cargo de TYR Producciones, y la información disponible apunta a un evento con cobertura de seguridad, cronometraje electrónico, seguro de responsabilidad civil, guardarropa, asistencia paramédica y ambulancia. En un calendario saturado de pruebas, esa claridad organizativa cuenta mucho. El corredor ya sabe dónde va, qué corre, cómo releva y qué recibe al final; pocas cosas generan más confianza que un evento que explica sin rodeos su funcionamiento.

Una propuesta colectiva dentro del calendario madrileño

El interés de esta convocatoria no reside únicamente en sumar una nueva carrera de 5K o 10K al calendario de Madrid. Su rasgo diferencial es la posibilidad de completar una media maratón sin que una sola persona tenga que recorrer los 21 kilómetros. La modalidad de relevos convierte el esfuerzo en una secuencia compartida, donde cada vuelta tiene un peso concreto y el resultado final depende tanto del rendimiento como de la organización del equipo.

El formato amplía el perfil de participantes. Un grupo de cuatro personas puede distribuir el recorrido en tramos de 5 kilómetros; una pareja puede afrontar dos vueltas cada una; y un equipo de tres corredores puede combinar un tramo doble con dos individuales. Esa flexibilidad hace que la misma carrera pueda ser competitiva para algunos participantes y una experiencia de iniciación o convivencia para otros, sin separar físicamente las distintas propuestas.

Las Rozas se ha consolidado como un punto cómodo para carreras de formato medio y corto, con buena comunicación, espacios amplios y un entorno que permite alternar asfalto, tierra y circuitos populares. Esta prueba aprovecha ese contexto y lo lleva al terreno del trail accesible, una categoría cada vez más buscada por corredores que no quieren enfrentarse a desniveles extremos, pero sí salir del asfalto sin perder referencias logísticas ni ritmo de competición.

La Dehesa de Navalcarbón ofrece un marco natural cercano a Madrid para una mañana de otoño. Los caminos entre pinos, el desnivel moderado y la ausencia de un trazado urbano continuo forman una postal diferente a la de las grandes medias maratones de asfalto. La prueba se apoya en una escala más contenida, con una salida común, un circuito reconocible y una llegada en la que confluyen todos los recorridos.

La elección de octubre también juega a favor. A esas alturas del calendario, el calor del verano ya ha aflojado y el corredor suele encontrar temperaturas más benignas para correr una hora, dos vueltas o una media maratón por relevos. El otoño madrileño tiene además una luz más limpia, ese tono dorado que cae sobre los pinares y convierte una carrera de tierra en una imagen casi de postal, aunque el dorsal se viva con el pulso de una prueba real y concreta.

Frente a otras citas de mayor dureza técnica, aquí gana peso la versatilidad. El 5K puede servir como puerta de entrada; el 10K, como esfuerzo serio y medible; y el 21K por equipos, como experiencia compartida que cambia el sentido de la media maratón. El valor de esta convocatoria está precisamente en eso: no obliga al corredor a elegir entre competitividad y disfrute, sino que ofrece una escala de esfuerzo dentro del mismo paisaje.

Las claves que marcan esta edición

La edición de 2026 reúne varios ingredientes poco frecuentes en una sola mañana:

  • Recorrido de tierra en la Dehesa de Navalcarbón.
  • Circuito rápido y balizado de aproximadamente 5 kilómetros.
  • 85 metros de desnivel positivo por vuelta.
  • Modalidad individual de 5K.
  • Modalidad individual de 10K.
  • Media maratón de aproximadamente 21 kilómetros por equipos-relevo.
  • Equipos de dos, tres o cuatro corredores.
  • Relevos en la zona de meta al final de cada vuelta.
  • Premios por categorías.
  • Chip retornable.
  • Dorsal personalizado.
  • Camiseta técnica Joma.
  • Medalla para todos los finalistas.
  • Avituallamiento en meta.
  • Guardarropa.
  • Asistencia paramédica y ambulancia.
  • Aportación solidaria del 5% a la Fundación Elena Tertre.

Esta acumulación no la convierte en una carrera compleja, sino en una propuesta bien armada, donde cada pieza cumple una función concreta y reconocible. El hecho de que la salida, la meta, el avituallamiento y buena parte de la logística giren alrededor del mismo espacio simplifica la experiencia y reduce fricciones.

Para el corredor, eso importa. Una prueba redonda no es solo la que se corre bien, sino la que se entiende bien desde el minuto uno, la que permite llegar, recoger dorsal, competir y terminar sin que la organización se convierta en una segunda carrera paralela.

Qué conviene confirmar antes de desplazarse

La fecha, la hora de salida, las distancias y los precios aparecen definidos para la edición de 2026, pero cualquier carrera puede incorporar cambios de última hora en su reglamento, horarios o disponibilidad de dorsales. También es importante revisar las instrucciones sobre el chip retornable, el procedimiento de los relevos y la documentación necesaria para acceder a la tarifa de residente.

Conviene confirmar especialmente los siguientes puntos:

  • La fecha definitiva de cierre de inscripciones, ya que se han difundido tanto el 16 como el 24 de octubre de 2026.
  • La disponibilidad de dorsales y la posibilidad de que se agoten antes del cierre.
  • El horario definitivo de entrega de dorsales, previsto inicialmente de 07:30 a 09:00.
  • La ubicación exacta de la zona de cambio de relevos.
  • El procedimiento para realizar y validar cada relevo.
  • La documentación necesaria para acreditar el empadronamiento.
  • La aplicación de los códigos LASROZAS y LASROZASMMXE.
  • La ubicación exacta del avituallamiento sólido y líquido.
  • Las condiciones de devolución del chip retornable.
  • La política de cambio de titularidad, comunicada como posible hasta 10 días antes de la carrera.
  • Cualquier modificación del reglamento o de las categorías.

La información publicada por la organización debe prevalecer ante cualquier dato de calendario externo. La dirección de salida se sitúa en la avenida Nuestra Señora del Retamar, frente al recinto ferial, en la Dehesa de Navalcarbón. Llegar con antelación permite resolver el aparcamiento, recoger el dorsal y localizar la zona de cambio sin convertir los minutos previos en una carrera adicional.

Para consultar otras pruebas de la temporada puede utilizarse el calendario de carreras populares, mientras que el mapa de carreras permite localizar este y otros eventos del calendario nacional. Estos recursos sirven como referencia general, pero no sustituyen las indicaciones actualizadas de TYR Producciones ni el reglamento específico de la edición.

Por qué puede ser una buena opción para corredores y equipos

El IV Trail Las RozasRun y la II Media Maratón por Equipos-Relevo presentan una combinación singular dentro del calendario de running: distancias cortas y medias, terreno de tierra, desnivel moderado y una prueba colectiva basada en cuatro vueltas. El 17 de octubre de 2026, Las Rozas ofrecerá así una carrera en la que la meta no será solo el punto final, sino también el lugar donde cada equipo construirá su tiempo común.

La carrera puede encajar en distintos objetivos:

  • Como primera experiencia en una prueba de trail para quienes proceden del asfalto.
  • Como competición rápida y medible sobre un circuito corto.
  • Como entrenamiento controlado de 5K o 10K.
  • Como reto compartido entre familiares o amigos.
  • Como competición de club con reparto estratégico de los relevos.
  • Como alternativa a una media maratón individual para quienes prefieren compartir la distancia.

Las carreras que dejan recuerdo suelen ser las que ordenan bien sus piezas: distancia clara, recorrido reconocible, servicios suficientes y un relato común para corredores de objetivos distintos. Esta cita de Las Rozas entra en esa categoría. Traza una línea sencilla sobre la tierra, la divide en relevos o en vueltas individuales y la remata con una meta compartida.

A veces, en el running popular, eso basta para explicar por qué una prueba llama la atención mucho antes de que empiece el cronómetro. Por su formato, por su entorno y por una mezcla muy calculada entre deporte, convivencia y causa social, el IV Trail Las RozasRun y la II Media Maratón por Equipos-Relevo sobresalen dentro del calendario madrileño. No pretende ser un monumento al sufrimiento, sino una jornada de running en tierra con identidad propia, de esas que combinan el eco de las zapatillas con el paso corto de las vueltas y la satisfacción clara de haber cerrado el circuito con buenas sensaciones.

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Hago RunningValencia desde Valencia. Quién soy, mis carreras y cómo trabajo: Sobre mí.

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