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Behobia-San Sebastián 2026: claves para correrla este domingo

Dorsal, tren, grupos de salida y cómo dosificar las tres cuestas hasta el Boulevard.

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Corredores en la Behobia-San Sebastián, carrera de 20 kilómetros entre Irun y Donostia

Foto: Iñaki Lopez de Luzuriaga / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0). Edición de 2023.

Este domingo 8 de noviembre, 30.000 corredores saldrán desde el barrio de Behobia, en Irun, rumbo al Boulevard de Donostia en la 61.ª edición de la Behobia-San Sebastián. Los corredores a pie empiezan a salir a las 10:00, por grupos, y cada uno tendrá 2 horas y 35 minutos desde su propia salida para cubrir los 20 kilómetros de una carrera que se gana o se pierde en sus tres cuestas.

Es la primera edición nacida de un sorteo: 41.533 personas se apuntaron en abril para optar a 17.287 dorsales, una muestra de que la Behobia sigue siendo una de las carreras populares con más tirón de España. Para quien tenga dorsal, estas son las claves de los próximos días.

Antes de la carrera: dorsal, bolsa y tren

Quien eligió recoger el dorsal con el club organizador debe pasar por el Kursaal el viernes 6 o el sábado 7. Allí se vende también el billete especial de tren para llegar a la salida el domingo, y se puede entregar la bolsa que se quiere recuperar en meta, aunque también se podrá dejar en la salida esa misma mañana. Quien eligió una tienda al inscribirse lo recoge en ella hasta el sábado 7.

El dorsal es más que un número. Lleva impresos el grupo y la hora de salida, que se distinguen por colores, y la organización descalifica a quien se cuela en un cajón anterior o sale antes de su hora. Sí está permitido retrasarse a un grupo posterior, algo útil para quien corre con amigos de otro grupo. El tiempo límite se cuenta siempre desde la salida propia.

La víspera conviene preparar la logística con calma. Llegar a Behobia el domingo por la mañana con decenas de miles de personas haciendo lo mismo exige margen, y nadie quiere empezar una carrera con cuestas después de una carrera previa por el andén.

Cómo se corre: paciencia hasta Miracruz

El error clásico de la Behobia es salir demasiado rápido. Los primeros kilómetros junto al Bidasoa son llanos, el ambiente empuja y el reloj invita a soñar. Pero entre los kilómetros 6 y 8 espera Gaintxurizketa, unos 2,5 kilómetros de subida, y quien la ataca con las piernas cargadas lo paga en la segunda mitad. La recomendación más repetida entre veteranos es correrla por sensaciones, sin perseguir el ritmo del llano.

La bajada hacia Errenteria permite recuperar y es el tramo para ganar tiempo sin gastar de más. Después llegan Capuchinos, corta y seca entre los kilómetros 13 y 15, y el paso por Pasaia. Y en los kilómetros 16 y 17, el alto de Miracruz, la cuesta que decide cómo se recuerda la carrera: llegar a ella con fuerzas significa disfrutar de la bajada por Ategorrieta, Gros y la Zurriola hasta el Boulevard; llegar vacío, sufrirla.

En total son unos 192 metros de desnivel positivo, poca cosa para un corredor de montaña pero mucho para quien viene del asfalto llano. Por eso muchos corredores se plantean la Behobia como una media maratón exigente más que como un 20K: el ritmo medio suele salir varios segundos por kilómetro más lento que en un circuito plano.

Las cifras de la 61.ª edición

La prueba la organiza el C.D. Fortuna y el año pasado celebró su 60.º aniversario con unos 28.000 participantes. Para 2026 la organización ha recuperado el cupo de 30.000 plazas, con ocho avituallamientos, asistencia médica en seis puntos del recorrido y en meta, duchas y masajes en la llegada. Este año estrena medalla, presentada en los relojes de la Concha, y camiseta oficial de Joma.

En la parte delantera, la referencia son los récords del recorrido actual: 59:56 de Chakib Lachgar en 2023 y 1:09:34 de Katherine Tisalema, que lo batió el año pasado al ganar. Lachgar, por cierto, está anunciado en la élite del Maratón de Valencia del 6 de diciembre, que este año reúne a buena parte de los mejores maratonianos españoles. El vencedor masculino de 2025 fue Raúl Celada, con 1:01:28.

Un domingo que es de toda una ciudad

Lo que distingue a la Behobia de cualquier otra carrera de su distancia no es el recorrido, ni siquiera las cuestas, sino el público. Donostia se echa a la calle, Errenteria y Pasaia animan como si cada corredor fuera de casa y el último kilómetro por la Zurriola se corre entre un muro de ruido. Muchos repiten año tras año precisamente por eso, hasta el punto de que la organización reserva plaza a quien ha corrido tres de las cinco últimas ediciones.

Para preparar los detalles, en nuestra ficha de la Behobia-San Sebastián 2026 tienes horarios, recorrido tramo a tramo y servicios, y en los tiempos de corte de la Behobia explicamos los controles de paso. Las instrucciones finales de la organización son siempre la referencia.

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