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Carreras

MoralTrail Race 2026: fechas, horarios, distancias y precios

Dos trazados por el Cerro del Telégrafo y una jornada de montaña con salida y meta en Moralzarzal.

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Corredores afrontan una subida por senderos de montaña en la MoralTrail Race 2026

Planifica la carrera

La decimotercera edición de la MoralTrail Race se celebrará el sábado 14 de noviembre de 2026 en Moralzarzal, con salida y llegada en la Plaza de Los Caños. La cita propone dos recorridos por el entorno del Cerro del Telégrafo: uno de 9,5 kilómetros y otro de 16,46 kilómetros, ambos con un desnivel positivo considerable para sus distancias.

La carrera corta comenzará a las 10:00 y acumulará 560 metros de desnivel positivo; la larga saldrá a las 10:30 y alcanzará 940 metros. Las inscripciones contemplan tarifas distintas según la licencia y el periodo de compra: los precios publicados oscilan entre 16 y 32 euros, con gastos de gestión no incluidos. El dorsal incluye comida popular, camiseta, cronometraje y servicios en meta.

Una prueba de montaña en el calendario de noviembre

Moralzarzal se encuentra en la vertiente madrileña de la Sierra de Guadarrama, y el recorrido aprovecha los caminos y senderos de las elevaciones cercanas al municipio. La carrera discurre por el entorno de Cabeza Mediana, también conocido como Cerro del Telégrafo, una montaña-isla situada al pie de las laderas meridionales de la sierra. No es una carrera urbana con un tramo de tierra añadido: el terreno de montaña define el carácter de la jornada.

La organización presenta la cita como la decimotercera edición y ofrece dos distancias con perfiles diferentes. La corta puede resultar una puerta de entrada para quienes ya corren por montaña y buscan probar un recorrido con desnivel; la larga exige mayor experiencia, tanto por sus kilómetros como por los 940 metros de ascenso acumulado. La dificultad real dependerá también del ritmo elegido, el estado del terreno y las condiciones meteorológicas de mediados de noviembre.

La información disponible describe una combinación de senderos, pistas, cortafuegos y un breve tramo de asfalto. No se facilita un track detallado en los datos de referencia, por lo que no es posible precisar aquí la ubicación de cada subida o bajada. Sí queda claro que los desniveles son relevantes respecto a la longitud: la ruta larga sube casi 57 metros por cada kilómetro y la corta, cerca de 59.

Dos distancias y dos perfiles de esfuerzo

La prueba corta, denominada MORALSPEED Race, mide 9,5 kilómetros y suma 560 metros de desnivel positivo. Esa cifra cambia la lectura de la distancia: no equivale a una carrera de 10 kilómetros en llano, donde el esfuerzo se reparte de otra manera. Las subidas obligan a moderar el ritmo y las bajadas requieren atención, especialmente en caminos irregulares o con terreno húmedo.

Su distancia más contenida puede atraer a corredores que se inician en el trail, aunque el desnivel aconseja no confundirla con una salida sencilla. Haber corrido habitualmente sobre asfalto no garantiza que el cuerpo esté habituado a las pendientes, a los apoyos cambiantes ni a la tensión muscular de los descensos. La corta es accesible por kilometraje, pero conserva un perfil montañero.

La prueba larga, llamada MORALZIGZAG Race, tiene una distancia publicada de 16,46 kilómetros y 940 metros positivos. Su exigencia procede de la suma de duración, ascenso y terreno, no de una cifra aislada. Para corredores acostumbrados a la montaña, puede ser una oportunidad para medirse en un recorrido de media distancia; para quienes tienen menos experiencia, el salto desde el asfalto requiere valorar con realismo el desnivel y la técnica.

En ambos recorridos hay avituallamientos en carrera y en meta. La información facilitada sitúa los puntos de la distancia larga en los kilómetros 6,2 y 11,1, además de la llegada; en la corta se indica un avituallamiento en el kilómetro 6,2 y otro al terminar. La organización pide llevar un recipiente propio para beber, porque no facilitará vasos o envases en los puntos de hidratación.

Horarios, salida y recogida del dorsal

La jornada comienza con la entrega de dorsales a las 8:30 en el Polideportivo El Raso, junto a la zona de salida. El reparto está previsto hasta las 10:00, de modo que los participantes de la carrera corta deben atender especialmente a esa franja: su control de salida empieza a las 9:50 y la salida oficial está fijada para las 10:00.

Para la distancia larga, el control de salida tendrá lugar a las 10:20 y el pistoletazo está programado para las 10:30. La diferencia de media hora entre ambas carreras ayuda a ordenar el comienzo de las pruebas, pero también hace recomendable llegar con margen, localizar la secretaría y completar con calma los preparativos. La recogida del dorsal se realiza en el polideportivo, no en la plaza, aunque ambos espacios están en la misma zona.

El programa contempla llegadas estimadas desde las 10:50 para el primer corredor de la corta y alrededor de las 12:00 para el primero de la larga. Son previsiones horarias, no garantías individuales: el ritmo, el perfil y las circunstancias de carrera alteran los tiempos. La entrega de premios de la distancia corta está anunciada para las 11:30 y la de la larga para las 13:30.

La comida popular se servirá entre las 12:00 y las 14:00, e incluye bebida y postre según la información de la prueba. La propuesta prolonga la jornada más allá del cronómetro y permite que el encuentro no termine cuando cruzan la meta los últimos participantes. Quienes acudan como acompañantes necesitan adquirir su propio ticket durante el proceso de inscripción, ya que la comida incluida corresponde al dorsal del corredor.

Precios de inscripción y servicios incluidos

Las tarifas publicadas distinguen entre participantes federados por la FEDME y no federados. En el periodo promocional, del 1 de mayo al 30 de junio, el precio indicado es de 16 euros para federados y 19 para no federados. Para el tramo ordinario, del 1 de julio al 27 de octubre, las cuotas son de 21 y 24 euros, respectivamente. En la fase final, del 28 de octubre al 14 de noviembre, suben a 25 y 28 euros.

La información de inscripción también señala que, si quedaran plazas disponibles fuera de plazo, podría aplicarse una tarifa de 32 euros para ambos grupos. Los gastos de gestión no están incluidos en las cantidades publicadas. Como los plazos y precios pueden actualizarse en la plataforma de inscripción, conviene tomar las cifras como las tarifas anunciadas para cada periodo, no como un importe total garantizado en el último paso del pago.

La cuota incluye una camiseta, cronometraje con chip y seguimiento de los tiempos de paso en directo mediante LiveYouEvent. También contempla avituallamientos líquidos y sólidos durante el recorrido y en meta, seguro de accidente y responsabilidad civil, guardarropa y disponibilidad de duchas. La comida popular para el participante forma parte asimismo de la inscripción, un detalle que distingue la jornada de una carrera centrada exclusivamente en la competición.

La política de cancelación publicada permite solicitar la baja hasta el domingo 8 de noviembre, con una deducción de 5 euros por gastos de gestión. Después de esa fecha no se tramitarían cancelaciones, de acuerdo con las condiciones difundidas. Al formalizar el dorsal, es importante revisar los términos vigentes y el importe final que muestre la plataforma, sobre todo porque las tarifas pueden cambiar al pasar de un periodo al siguiente.

Salida y llegada en la Plaza de Los Caños

El punto de encuentro de la carrera está en la Plaza de Los Caños, junto a la iglesia de San Miguel Arcángel. Allí se situarán tanto la salida como la meta, mientras que la secretaría para recoger los dorsales estará en el Polideportivo El Raso, anexo a la plaza. Esa proximidad concentra buena parte de la logística en un área reducida, aunque los participantes deben distinguir entre el espacio de competición y el lugar de entrega del dorsal.

Moralzarzal está en la Comunidad de Madrid y el entorno de la prueba reúne calles del municipio y accesos hacia los caminos de montaña. La referencia facilitada para llegar a la salida es la propia plaza; la dirección Calle Saliente 36 aparece en una ficha de evento asociada a la carrera, pero el punto señalado por la organización para salida y meta es la Plaza de Los Caños. La plaza es, por tanto, la referencia más clara para localizar el núcleo de la prueba.

Quienes lleguen en coche deberán prever tiempo para aparcar y desplazarse hasta la zona común de salida y meta. La información de referencia menciona la existencia de un plano de estacionamiento, pero no detalla calles, plazas disponibles ni restricciones concretas. Por esa razón, no es prudente dar por garantizado un aparcamiento junto a la plaza: en una mañana de carrera, el espacio próximo puede estar más solicitado y las indicaciones locales pueden modificar el acceso.

También resulta útil considerar el traslado entre el coche, el polideportivo y la plaza antes de la hora de salida. La recogida del dorsal concluye a las 10:00, justo cuando comienza la prueba corta, así que quienes participen en esa distancia no deberían apurar la llegada. Un margen suficiente reduce los imprevistos logísticos y permite atender los controles de salida sin convertir la mañana en una carrera contra el reloj antes de empezar.

El Cerro del Telégrafo y el paisaje de la prueba

El Cerro del Telégrafo, llamado también Cabeza Mediana, alcanza los 1.331 metros de altitud y se levanta entre los términos municipales de Moralzarzal, Alpedrete y Collado Mediano. Geológicamente pertenece al ámbito de la Sierra de Guadarrama, aunque aparece separado de sus laderas por una llanura. Esa configuración explica parte del atractivo visual de la zona: una elevación reconocible que domina el entorno sin confundirse con la línea principal de cumbres.

La carrera aprovecha los senderos que serpentean por este paisaje, donde el cambio entre pistas, caminos y cortafuegos puede alterar el ritmo de forma constante. En montaña, el perfil no se siente como una cifra abstracta: una subida sostenida cambia la respiración, mientras una bajada técnica exige mirar unos metros por delante y ajustar la pisada. El desnivel acumulado anticipa una prueba quebrada, aunque no permite reconstruir por sí solo cada tramo del recorrido.

El nombre del cerro recuerda la antigua torre del telégrafo óptico, construida en 1841 como parte de una cadena de puestos que transmitían mensajes mediante señales visibles entre sí. Cerca de Moralzarzal hubo otras torres de este sistema, que conectaba distintos puntos antes de la expansión de las comunicaciones eléctricas. Ese vestigio histórico añade una capa distinta a la salida deportiva: el paisaje que ahora atraviesan los corredores también fue una infraestructura de comunicación.

En el municipio se encuentra además la fuente de los Cuatro Caños, construida en 1885 y abastecida por manantiales del Robledo mediante un sistema de conducciones vinculado a obras anteriores. Estos elementos no forman parte necesariamente del itinerario de carrera, pero ayudan a situar la prueba en un lugar con historia propia y no en un decorado intercambiable. La montaña y el pueblo comparten protagonismo en una jornada que empieza y termina en el centro de Moralzarzal.

Qué exige un trail de 9,5 o 16,46 kilómetros

En una carrera de montaña, la distancia por sí sola ofrece una imagen incompleta del esfuerzo. Dos pruebas con los mismos kilómetros pueden sentirse muy distintas si una acumula más subida, tiene bajadas más técnicas o presenta superficies variables. En esta edición, los 560 metros positivos de la corta y los 940 de la larga son datos centrales para calibrar expectativas; el ritmo de una prueba de asfalto no sirve como referencia directa.

La combinación de senderos y pistas suele obligar a cambiar de zancada y cadencia. En los tramos ascendentes, caminar con decisión puede ser más eficiente que insistir en correr a un ritmo que eleve demasiado el esfuerzo. En las bajadas, acelerar sin control castiga cuádriceps y tobillos; una pisada estable y una mirada anticipada ayudan a mantener el equilibrio. La gestión del esfuerzo importa tanto como la velocidad, en especial cuando el desnivel se concentra en pocos kilómetros.

La carrera corta puede ser adecuada para debutantes en montaña que ya tengan una base física y acepten que el terreno exige una habilidad distinta. La larga se dirige a un perfil con más experiencia en desnivel y suficiente preparación para sostener el esfuerzo durante más tiempo. Esta diferencia no convierte una distancia en fácil y la otra en exclusiva: sirve para que cada corredor valore su experiencia, su condición actual y su familiaridad con las bajadas.

Noviembre puede traer temperaturas frescas, lluvia o cambios rápidos en la sierra, aunque el tiempo concreto de la jornada no puede anticiparse con los datos disponibles. El estado del suelo influye en el agarre y en la elección de ropa; una pista seca y un sendero húmedo plantean exigencias distintas. Consultar la previsión y atender las indicaciones de la organización forma parte de una preparación sensata para correr por montaña, sin dar por supuesto que las condiciones serán iguales cada año.

Una jornada que combina competición y encuentro

La propuesta de MoralTrail no se limita a las dos salidas. La música en vivo, la comida popular y los premios forman parte del ambiente previsto alrededor de la carrera. Para los corredores, esos elementos ofrecen un espacio de descanso tras el esfuerzo; para acompañantes y vecinos, convierten la plaza y sus alrededores en el centro de una actividad que se extiende durante varias horas.

El dorsal incluye la comida del participante, mientras que los acompañantes pueden comprar un ticket durante la inscripción. La franja prevista para comer, entre el mediodía y las 14:00, coincide con la llegada de buena parte de los corredores de la distancia larga y con la entrega de premios. La parte social está integrada en el horario, no añadida como una actividad separada de la carrera.

La organización anuncia reconocimientos para distintas categorías en ambas distancias, con clasificaciones absolutas y por grupos de edad en la larga, además de categorías senior, juvenil y local en la corta. También se ofrece un jamón al club con más participantes, un incentivo colectivo que desplaza por un momento el foco del resultado individual. La variedad de premios responde a una cita con perfiles diferentes, desde quienes compiten por posición hasta quienes buscan completar el recorrido.

En la distancia larga se prevén premios absolutos femeninos y masculinos, además de categorías senior y veteranas o veteranos; la corta contempla podios senior y juvenil, junto con reconocimiento local. La denominación exacta de las categorías y sus condiciones debe consultarse en el reglamento vigente de la prueba. Los premios no sustituyen la importancia de elegir una distancia adecuada, pero sí muestran el intento de dar cabida a distintos niveles de participación.

Una cita serrana con dos maneras de vivir la montaña

El 14 de noviembre, Moralzarzal reunirá a corredores de montaña en torno a dos recorridos que comparten paisaje, pero no carga de trabajo. Los 9,5 kilómetros con 560 metros positivos plantean un reto concentrado; los 16,46 kilómetros y 940 metros de ascenso amplían el tiempo de esfuerzo y las exigencias del terreno. En ambos casos, la salida desde la Plaza de Los Caños acerca la competición al centro del municipio.

La mezcla de caminos, pistas y cortafuegos, los avituallamientos y los servicios en meta definen una prueba pensada tanto para medir el rendimiento como para sostener una jornada completa en el pueblo. La cuota varía según la fecha de inscripción y la licencia federativa, mientras que el material propio para beber es un requisito práctico señalado por la organización. El dato decisivo no es solo cuántos kilómetros se corren, sino cuánto desnivel acompaña cada uno.

El Cerro del Telégrafo ofrece el telón de fondo de una carrera donde el paisaje impone su propio ritmo y la plaza funciona como punto de reunión antes y después de los senderos. Con horarios diferenciados, opciones de distancia y actividades alrededor de la meta, la edición de 2026 enlaza deporte y vida local sin perder de vista la naturaleza montañera del recorrido. Elegir entre ambas pruebas dependerá, sobre todo, de la experiencia y de la relación de cada corredor con las subidas y las bajadas.

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