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Carreras

Camino de Dragones: 300 km de relevos del Pirineo a Barcelona

La prueba enlazará el Pirineo y el litoral catalán en 32 tramos, con equipos de hasta 12 corredores y carrera también nocturna.

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Equipo participante en Camino de Dragones 2027 durante un relevo en un sendero de montaña

Planifica la carrera

Vallter 2000 y el Parc de la Pau, en Sant Adrià de Besòs, serán los extremos de una carrera de relevos de 300 kilómetros entre el Pirineo y el área de Barcelona. La segunda edición se disputará los días 12 y 13 de junio de 2027: los equipos se turnarán a través de 32 tramos y afrontarán un desnivel positivo previsto de 8.842 metros.

La prueba está concebida para grupos de entre nueve y 12 corredores, que combinan la carrera a pie con desplazamientos en vehículos entre los puntos de relevo. No es una ultra individual ni una carrera convencional de circuito: el esfuerzo se reparte, pero la distancia, la noche y la coordinación hacen que el resultado dependa de todo el equipo. La inscripción está prevista para abrir el 8 de noviembre de 2026 a las 11:00.

Del Pirineo al Mediterráneo en dos días

La salida está fijada en el aparcamiento 6 de la estación de Vallter 2000, en el municipio de Setcases, y la meta en el Parc de la Pau de Sant Adrià de Besòs. El recorrido atraviesa Cataluña de montaña hacia el litoral y propone una imagen poco habitual en el calendario: una sucesión de relevos que comienza en altura y termina junto al mar, después de más de un día de actividad.

La distancia anunciada es de unos 300 kilómetros, divididos en 32 tramos. La organización estima 8.842 metros de desnivel positivo, una cifra que da contexto al reto: aunque cada participante corre solo una parte del itinerario, el equipo debe superar ascensos y descensos acumulados durante toda la prueba. Los tramos combinan sectores de montaña, pistas y caminos, junto con pasos por vías donde se exige especial atención al tráfico.

El trazado publicado es el previsto, no una garantía de que cada tramo vaya a mantenerse sin cambios. Los permisos municipales, las restricciones sanitarias o la meteorología pueden obligar a modificarlo. Si una parte queda afectada, la organización ha indicado que informará a los capitanes cuando conozca la incidencia y que el tramo podrá cubrirse mediante traslado en vehículo, como ocurrió en la edición de 2026.

Cómo funciona una carrera de relevos de 300 kilómetros

Cada equipo debe inscribir entre nueve y 12 corredores. Mientras una persona cubre el tramo asignado, el resto se desplaza hacia el siguiente punto de intercambio y prepara el relevo. La prueba, por tanto, no consiste únicamente en correr: requiere coordinar descansos, desplazamientos, alimentación y horarios durante el sábado y el domingo, con actividad tanto de día como de noche.

El reglamento establece que cada corredor debe completar al menos dos tramos y no puede correr dos consecutivos. Además, los tramos 15, 16, 17 y 18 se realizan por parejas: dos integrantes del mismo equipo deben salir y llegar juntos. La distribución de kilómetros depende del tamaño del grupo y del orden elegido, por lo que el capitán debe organizar los turnos con atención, sin cargar siempre el esfuerzo sobre las mismas personas.

Con 12 integrantes, los 36 puestos de corredor previstos —los tramos individuales y las plazas dobles de los cuatro relevos en pareja— permiten repartir el trabajo de manera relativamente equilibrada. Con nueve, cada persona asumirá más distancia; con diez u 11, el reparto no puede ser idéntico para todos. El reglamento también prevé qué hacer si alguien se lesiona: otro corredor puede continuar desde el punto exacto de la retirada, con aviso inmediato a la organización y respetando la prohibición de hacer dos tramos consecutivos.

Una prueba de equipo antes que una ultra individual

El formato transforma la resistencia en un trabajo colectivo. Mientras un corredor está en ruta, los demás no desaparecen de la competición: deben llegar al intercambio, mantener el vehículo preparado y procurar que quien toma el relevo conozca su turno. Un retraso en la carretera, una parada demasiado larga o una estimación poco realista del ritmo pueden desordenar la cadena de relevos.

La organización solicita que los equipos declaren tiempos reales en 10 kilómetros llanos. Esa referencia se utiliza para asignar las tandas de salida y estimar el paso por los puntos de relevo. Si el tiempo declarado se aleja mucho del ritmo efectivo, el calendario del equipo puede desajustarse. La recomendación publicada para los participantes es poder correr 10 kilómetros llanos en una hora o menos, aunque esa orientación no sustituye la preparación individual ni garantiza que todos los tramos tengan una dificultad equivalente.

La naturaleza compartida de la prueba no elimina la exigencia física. Un participante puede tener que correr en condiciones distintas a las de una carrera diurna habitual, con cansancio acumulado por las esperas y por las horas en movimiento del equipo. La capacidad de descansar cuando toca, comer con regularidad y comunicar cualquier problema forma parte de la experiencia tanto como el ritmo de carrera. En una prueba de esta duración, la logística también consume energía.

La noche y la seguridad en ruta

La carrera atraviesa la noche, de modo que el material visible y la atención a las condiciones del terreno son elementos centrales. Según el reglamento, quienes corran entre las 19:30 y las 07:30 deben llevar una prenda reflectante homologada visible por delante y por detrás, un frontal encendido y una luz roja intermitente visible desde la espalda. El teléfono móvil debe estar operativo y contar con batería suficiente durante cada tramo.

La seguridad no afecta solo a quienes corren. Los miembros del equipo que bajen del vehículo cerca de una carretera o en un punto de relevo durante esas horas también deben llevar una prenda reflectante. Los conductores tienen que respetar la ruta indicada por la organización, no circular junto al corredor y evitar detenerse en lugares inseguros. Si se ofrece agua, comida o ánimo a mitad de un tramo, el vehículo debe estar estacionado fuera de la calzada y en un lugar autorizado.

En los sectores abiertos al tráfico, los participantes deben cumplir la normativa de circulación y seguir las indicaciones del personal de carrera. El reglamento considera no competitivos los tramos que transcurran por carreteras abiertas o incluyan cruces: el corredor no tiene prioridad sobre los demás usuarios de la vía. En carretera debe correr por la izquierda, de cara al tráfico, cuando no haya acera, y en fila india; tampoco se permiten auriculares en esos tramos.

Vehículos, cambios y coordinación de los equipos

Los vehículos son parte esencial del mecanismo de relevos, pero su uso está limitado. Cada equipo puede utilizar hasta tres turismos familiares de cinco plazas o dos vehículos de hasta nueve plazas; no se admiten minibuses, autobuses ni caravanas. La organización recomienda dos coches por equipo como fórmula práctica para encadenar los intercambios, aunque el número definitivo debe comunicarse dentro de los plazos del reglamento.

En los puntos de relevo grandes se permite estacionar como máximo dos coches del mismo equipo y solo durante el tiempo necesario: hasta 20 minutos antes de la llegada prevista del corredor. En los puntos pequeños se admite un vehículo. Todos deben estar identificados con la tarjeta correspondiente y llevar visible un teléfono de contacto del conductor. No respetar estas condiciones puede ocasionar penalizaciones y, además, entorpecer el acceso de otros participantes.

La conducción también forma parte de la seguridad deportiva. El reglamento exige al menos dos conductores por coche y establece que nadie conduzca más de tres horas seguidas sin un descanso de 20 minutos. Entre las 23:00 y las 06:00 debe haber dos personas despiertas en cada vehículo en marcha: quien conduce y un copiloto que le vigile. El móvil lo utiliza el copiloto, nunca quien está al volante; el conductor debe mantener una tasa de alcohol de 0,0 durante toda la prueba.

Fechas, inscripción y precio anunciado

La segunda edición está programada para el sábado 12 y el domingo 13 de junio de 2027. La inscripción abrirá el 8 de noviembre de 2026 a las 11:00. La información de venta consultada anuncia una primera tarifa de 1.080 euros por equipo, IVA incluido, y advierte de que el precio subirá en fases posteriores. No se han publicado en los datos disponibles las fechas ni los importes de esas siguientes tarifas.

El coste corresponde al equipo, no a cada corredor. Dividido entre 12 integrantes, equivale a 90 euros por persona; con nueve, a 120 euros por participante. Ese cálculo sirve para dimensionar la cuota, pero no incluye necesariamente los gastos propios de transporte, comidas o material personal que el grupo pueda necesitar durante el fin de semana. La prueba anuncia servicios vinculados a la competición, como cronometraje, dorsales, aplicación de apoyo al equipo y asistencia médica en el recorrido.

El reglamento establece que la inscripción del equipo tiene carácter definitivo y que no hay devoluciones por renuncias voluntarias, lesiones o imposibilidad de asistir. Sí contempla el traspaso de la plaza completa o el cambio de integrantes hasta el 22 de abril de 2027. Después de esa fecha y hasta el 4 de junio, solo se permite sustituir a un corredor por lesión o enfermedad y previa comunicación a la organización. En caso de aplazamiento o suspensión por fuerza mayor, se aplican condiciones específicas de traslado de la inscripción y devolución parcial, según la fecha del aviso.

Edad, requisitos y normas básicas

La edad general admitida es de 18 a 65 años el día de la prueba. Las personas de 16 o 17 años pueden participar bajo condiciones especiales: autorización firmada por su padre, madre o tutor, certificado médico de aptitud, presencia de ese adulto en el mismo equipo y participación únicamente en tramos diurnos. La organización no entrega el dorsal a quien no haya completado y firmado la documentación de aceptación de riesgos y declaración de aptitud física.

También hay reglas específicas para el orden de los relevos, los tramos compartidos, el abandono y el comportamiento en los puntos de intercambio. Si un corredor sale del itinerario, debe volver al lugar donde lo dejó y reanudar desde allí. Si una persona no puede continuar, el equipo debe avisar a la organización e indicar quién completa el tramo. En una emergencia, la prioridad es llamar al 112; la comunicación con la carrera no sustituye a los servicios de emergencia.

El reglamento contempla penalizaciones que pueden afectar al tiempo o llevar a la descalificación. Entre los incumplimientos sancionables están saltarse el recorrido, hacer un relevo fuera de la zona señalada, conducir usando el móvil, no llevar el material nocturno exigido o no ayudar a otro corredor en dificultades. También se fijan límites de ruido entre las 22:00 y las 08:00 para reducir las molestias en las poblaciones por las que pasa la prueba.

Qué incluye la experiencia y qué depende del equipo

La información de la prueba anuncia camiseta técnica de 2027 y medalla para cada corredor, dorsales, chip y cronometraje, además de una aplicación con soporte para los equipos. También contempla tarjetas de aparcamiento y adhesivos para los vehículos, personal y voluntarios en ruta, instalaciones en la salida y la meta, aseos en los relevos y una zona de descanso a mitad del recorrido.

La organización también prevé publicar archivos GPX de los tramos y prestar servicio médico durante la carrera. Estos recursos ayudan a seguir el itinerario y a gestionar incidencias, pero no eliminan la responsabilidad de cada equipo de prepararse y cumplir las instrucciones. La lista de material obligatorio para los vehículos y el detalle definitivo de cada tramo deben consultarse en la información oficial vigente antes de competir, especialmente si se producen cambios en el recorrido.

La contribución de los voluntarios se concentra, según la convocatoria, en los puntos de relevo y la zona de meta, con tareas de atención a los corredores, apoyo logístico y ambiente en la llegada. Esa presencia es especialmente visible en un evento que avanza durante la noche y necesita mantener numerosos intercambios ordenados. El final en Sant Adrià no es solo el último kilómetro: es el momento en que los integrantes que han sostenido la prueba juntos pueden cruzar la meta como equipo.

Un recorrido previsto que puede cambiar

En una travesía de montaña al litoral, el itinerario depende de factores que no siempre controla la organización. Los permisos municipales, las restricciones sanitarias y el tiempo pueden alterar el trazado, y el reglamento también contempla paradas o neutralizaciones por seguridad. Con temperaturas de 36 grados o más se prevén pausas obligatorias para refrescarse y la posibilidad de neutralizar tramos expuestos; ante una tormenta eléctrica a menos de 10 kilómetros, la carrera se detiene y puede neutralizarse la parte afectada si la espera alcanza dos horas.

Por eso, los 300 kilómetros y los 8.842 metros de desnivel deben entenderse como las cifras previstas para la edición, no como una promesa invariable de cada detalle del camino. La propia organización comunicará a los capitanes los cambios cuando estén confirmados. La hora exacta de salida de cada equipo y los horarios de apertura y cierre de los relevos dependen de las tandas asignadas y de los tiempos declarados, por lo que no se pueden deducir únicamente de las fechas generales.

El diseño de la carrera reúne paisaje, resistencia y coordinación en una misma línea de avance. Desde las laderas de Vallter hasta el área metropolitana barcelonesa, el reto no se resuelve con una sola zancada larga, sino con decenas de decisiones pequeñas: quién corre, quién descansa, cuándo se conduce y cómo se mantiene al grupo seguro. Esa dimensión colectiva define la prueba tanto como la distancia que separa el Pirineo del mar.

La meta compartida tras la travesía

El atractivo de la carrera está en convertir una distancia que parece propia de una ultra en una empresa de grupo. Cada corredor responde de sus tramos, pero ningún integrante puede completar el desafío aislado de los demás: los relevos enlazan ritmos distintos, los vehículos acercan al siguiente participante y la llegada pertenece al equipo que ha mantenido la cadena hasta Sant Adrià de Besòs.

Con fecha confirmada para el 12 y 13 de junio de 2027, la convocatoria combina una ruta larga, pasos nocturnos y normas detalladas de circulación y coordinación. El trazado final y los horarios concretos podrán ajustarse por seguridad o por causas externas, mientras que el precio inicial anunciado es de 1.080 euros por equipo. La propuesta deja una imagen clara: cientos de kilómetros, 32 tramos y un grupo que avanza desde la montaña hasta el litoral, relevándose para llegar junto a la meta.

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Dónde dormir en Setcases

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