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Carreras

Lodosa se prepara para su segundo trail: recorridos y precios

Dos recorridos, senderos de la Ribera del Ebro y una cita otoñal con salida en Lodosa.

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Corredores ascienden por un sendero de tierra en los montes de Lodosa durante la carrera de montaña de 2026.

Planifica la carrera

La segunda edición de la carrera de montaña de Lodosa se celebrará el sábado 14 de noviembre de 2026, con salida general a las 10:00 en la localidad navarra. El programa ofrece dos distancias: El Medianil, de 16 kilómetros y 600 metros de desnivel positivo, y El Ferial, de 8 kilómetros y 250 metros de ascenso acumulado. La inscripción está prevista hasta el 8 de noviembre, aunque puede cerrarse antes si se agotan las plazas.

El recorrido discurre por caminos y senderos de los montes que rodean la población, en el entorno de la Ribera del Ebro. Los precios publicados son de 20 euros para la distancia larga y 15 para la corta en el primer tramo; la información disponible señala un incremento de dos euros desde el 13 de octubre. La organización corre a cargo del Club Atletismo de Lodosa y la gestión de inscripciones se realiza mediante RockTheSport.

Una cita otoñal en la Ribera del Ebro

Lodosa está situada en Navarra, junto al río Ebro, en un paisaje donde las huertas, los caminos agrícolas y las lomas de poca altitud conviven a pocos minutos del casco urbano. Ese entorno define el carácter de la prueba: no se trata de una carrera alpina, pero el perfil tampoco es completamente llano. Las subidas cortas y concentradas exigen cambiar de ritmo y administrar las piernas, especialmente en los tramos de tierra.

La edición de 2026 será la segunda convocatoria del evento. En una carrera de este tamaño, la experiencia no depende solo de la distancia: importan el estado del suelo, la sucesión de repechos y la temperatura de noviembre. La información publicada fija la salida general a las 10:00, mientras que los datos de recorrido indican que la modalidad corta tiene previsto arrancar a las 10:30. Ese margen entre salidas permite distinguir ambas pruebas y ordenar el paso por los primeros kilómetros.

El Club Atletismo de Lodosa figura como organizador y las inscripciones se tramitan en línea. La página de registro anuncia plazas abiertas y un cierre el 8 de noviembre de 2026 a las 23:59, salvo que se complete antes el cupo. Una de las referencias disponibles habla de un máximo de 300 participantes, repartidos en 150 por distancia; como el límite puede estar sujeto al reglamento definitivo, conviene comprobar la disponibilidad al formalizar la inscripción.

El Medianil y El Ferial, dos perfiles diferentes

El Medianil es la opción más exigente: suma 16 kilómetros y 600 metros de desnivel positivo, con una subida acumulada que se concentra en varios repechos. No es una distancia ultra, pero sí requiere algo más que mantener un ritmo constante sobre tierra. La alternancia entre ascensos y bajadas obliga a reservar fuerza para el final y a evitar aceleraciones impulsivas al principio, cuando las piernas todavía están frescas.

El Ferial propone 8 kilómetros y 250 metros positivos. Su menor longitud puede atraer a quienes se inician en el trail o prefieren una competición breve, aunque el desnivel indica que no es una carrera urbana trasladada al campo. En un recorrido corto, cada cuesta pesa más en el ritmo medio y hay menos margen para recuperar después de una subida. La distancia no elimina la exigencia del terreno: la convierte en un esfuerzo más concentrado.

Las dos modalidades atraviesan caminos y senderos de las lomas de Lodosa, con referencias del entorno como el pico del Águila, la zona de Cascabelera y Juguetona y, en el trazado largo, el barranco del Avaz. La información publicada también menciona el paso por La Cruz y Tres Marías. Estos nombres dibujan un recorrido de relieve ondulado, no una ascensión prolongada a una cumbre. La dificultad parece residir en encadenar cambios de pendiente y conservar tracción en los tramos de tierra.

Fecha, horarios y lugar de salida

La jornada está fijada para el 14 de noviembre de 2026 en Lodosa, Navarra. La hora general comunicada es las 10:00. Los datos detallados de las modalidades sitúan a El Medianil a esa hora y a El Ferial a las 10:30, por lo que los participantes deben guiarse por el horario que aparezca en su confirmación y en las instrucciones finales de la organización.

La información de recorrido sitúa la salida y la meta en la calle Ancha, frente al ayuntamiento. Ese emplazamiento, en el centro del municipio, facilita localizar el punto de encuentro y deja cerca calles del casco antiguo por las que pasan los circuitos antes de dirigirse a las lomas. Aun así, es recomendable revisar la ubicación y las indicaciones para recoger el dorsal cuando se acerque la fecha, porque los detalles logísticos pueden actualizarse en el reglamento o en las comunicaciones de la prueba.

La inscripción abre el 1 de septiembre de 2026 a las 10:00 y el cierre anunciado es el 8 de noviembre a las 23:59. Ese plazo no garantiza que las plazas sigan disponibles hasta el último día: la referencia de cupo indica que cada recorrido podría limitarse a 150 corredores. La plataforma de registro mostraba inscripciones abiertas en la información consultada. El estado de disponibilidad puede cambiar si se alcanza el máximo antes del cierre administrativo.

Precios y lo que se sabe de la inscripción

Los precios comunicados varían según la distancia. El primer tramo aparece a 20 euros para El Medianil y 15 euros para El Ferial. Otra ficha de inscripción publica importes de 22 y 17 euros, respectivamente, y explica que las tarifas suben dos euros desde el 13 de octubre a las 23:59. La diferencia corresponde, por tanto, a tramos de precio distintos, no necesariamente a datos incompatibles.

La inscripción se gestiona por internet a través de RockTheSport y el plazo anunciado llega hasta el 8 de noviembre, siempre que queden plazas. La ficha de la prueba menciona además un reglamento y un documento de autorización para menores. Como los requisitos de edad, el contenido exacto de la bolsa del corredor y los servicios incluidos no aparecen descritos de manera consistente en todas las referencias disponibles, es mejor comprobarlos en las condiciones vigentes del formulario antes de pagar.

Una referencia sobre la carrera señala que la cuota incluye seguro de accidentes y responsabilidad civil, bolsa del corredor y comida al terminar. También menciona puntos de avituallamiento durante el recorrido, pero el detalle de ubicación y productos no está confirmado por todas las fichas consultadas. Por ello, esos servicios deben entenderse como información publicada sobre la prueba, no como una garantía de características que no consten en el reglamento definitivo. La ficha de inscripción y el reglamento son los documentos que deben prevalecer ante cualquier diferencia.

Terreno, desnivel y preparación del material

Los recorridos combinan senderos y pistas de tierra en las lomas próximas a Lodosa. El desnivel total no describe por sí solo la dificultad: 600 metros positivos en 16 kilómetros se sienten de manera distinta según la pendiente, el firme y la distribución de las subidas. Las referencias del trazado apuntan a ascensos breves y pronunciados, por lo que puede ser útil llegar con práctica en cambios de ritmo y descensos por superficies irregulares. La estabilidad y el agarre importan tanto como la velocidad.

Noviembre puede traer frío, viento o suelo húmedo en Navarra, aunque el tiempo concreto del día no puede anticiparse con semanas de margen. La ficha de material asociada a la prueba indica que el cortavientos es obligatorio con mal tiempo y que puede exigirse llevar reserva de líquido si se prevén temperaturas muy altas. Esas condiciones deben confirmarse en el reglamento. Para el resto del equipo, unas zapatillas de trail con suela apropiada para tierra y barro resultan más adecuadas que un modelo liso de asfalto. La elección debe responder al estado real del terreno, no solo a la previsión general del mes.

En la distancia de 16 kilómetros, algunos corredores pueden preferir un cinturón o chaleco ligero para llevar agua y alimento, sobre todo si están acostumbrados a gestionar su propia hidratación. Para los 8 kilómetros, las necesidades dependen del ritmo, de la temperatura y de los avituallamientos confirmados. No hay un volumen universal que sirva para todos: el reglamento debe aclarar si existe material obligatorio y cada participante ha de valorar su experiencia. Estrenar calzado o prendas el día de la carrera añade una incertidumbre evitable, en especial cuando hay barro o rozaduras.

Qué exige cada distancia al corredor

El Medianil demanda una gestión cuidadosa del esfuerzo desde los primeros minutos. En un circuito con repechos, apretar demasiado en las primeras subidas puede dejar poca energía para las secciones finales; caminar en las pendientes más fuertes también puede ser una decisión eficaz, no un fracaso de ritmo. La referencia publicada describe avituallamiento líquido en torno al kilómetro 5 y comida sólida cerca del kilómetro 12 para la modalidad larga. Los puntos concretos y su contenido deben verificarse con la organización antes de planificar la carrera alrededor de ellos.

El Ferial concentra el esfuerzo en menos kilómetros y 250 metros de ascenso. Quien tenga experiencia en asfalto puede encontrar un reto distinto en las curvas, la tierra suelta y los cambios de apoyo, aunque la distancia parezca manejable. El ritmo se adapta al terreno: en una subida corta quizá compense acortar la zancada y mantener una respiración controlada, mientras que en una bajada técnica conviene priorizar el equilibrio. La rapidez en trail no consiste en correr a toda costa, sino en avanzar con control donde el firme lo permite.

En ambas carreras, la preparación más útil es específica y progresiva. Rodajes por caminos, subidas moderadas y descensos practicados con prudencia ayudan a familiarizarse con las sensaciones de una superficie variable. No hace falta convertir cada entrenamiento en una simulación de competición; importa que el cuerpo conozca los cambios de pendiente y que el corredor sepa regularse. Si existen lesiones, enfermedades o dudas sobre la capacidad para participar, la valoración de un profesional sanitario es más apropiada que una recomendación genérica. La condición física y la experiencia individual deben guiar la elección de distancia.

El ambiente de una carrera de pueblo

El tamaño previsto, con un máximo comunicado de 300 dorsales, apunta a una prueba de escala reducida frente a las grandes carreras urbanas. Ese formato puede hacer que la experiencia transcurra cerca del paisaje y de la vida local: salida en el núcleo urbano, paso por las calles y transición hacia caminos abiertos. En eventos pequeños, la logística suele ser más sencilla de reconocer, aunque eso no elimina la necesidad de llegar con margen ni de consultar las instrucciones. Una carrera cercana al municipio conserva una relación directa con su entorno.

Lodosa forma parte de la Ribera navarra, una zona ligada al Ebro y a la actividad agrícola. El contraste entre las huertas y las lomas aporta variedad visual a una ruta que, según los datos publicados, se mantiene a baja altitud y lejos de los grandes desniveles de alta montaña. Para quienes viajen desde fuera, el casco urbano y los servicios disponibles pueden ser tan relevantes como el circuito; las referencias recomiendan tener en cuenta que la oferta de alojamiento local es limitada y considerar localidades cercanas si hace falta.

La comida posterior aparece entre los elementos atribuidos a la inscripción en una de las fichas, un detalle que puede dar continuidad al encuentro una vez cruzada la meta. No obstante, la hora, el lugar y las condiciones de ese servicio deben confirmarse en la información oficial de la edición. Lo mismo ocurre con la recogida de dorsales: una referencia menciona opciones el viernes y la mañana del sábado, pero esos horarios no se repiten de forma uniforme en todos los materiales. La última comunicación organizativa es la referencia decisiva para el día de carrera.

Una prueba corta que refleja el paisaje local

El principal atractivo del evento está en combinar una competición accesible en distancia con un recorrido de trail que obliga a prestar atención al terreno. El trazado largo suma 16 kilómetros y 600 metros positivos; el corto, 8 kilómetros y 250 metros. Entre ambos, los corredores pueden escoger cuánto desnivel y tiempo de esfuerzo quieren afrontar, siempre con una valoración realista de su experiencia. La Ribera del Ebro ofrece aquí un trail de lomas y caminos, no una carrera de alta montaña.

La fecha de noviembre, los dos horarios y el sistema de tarifas por tramos permiten situar la prueba en el calendario con bastante antelación. La información publicada apunta a una inscripción abierta desde septiembre, un cierre el 8 de noviembre y un precio que pasa de 15 a 17 euros en la distancia corta y de 20 a 22 en la larga tras el cambio señalado de octubre. Como ocurre con los límites de plazas y los servicios incluidos, los datos pueden actualizarse. El reglamento y la plataforma de inscripción deben resolver cualquier discrepancia de última hora.

Con salida en Lodosa y senderos que se elevan sobre el valle, la segunda edición plantea una jornada de esfuerzo moderado, terreno cambiante y ambiente local. El desnivel no es extremo, pero sí suficiente para que la preparación, el calzado y la prudencia tengan un papel real. Antes de desplazarse, conviene confirmar horarios, punto exacto de salida, condiciones de participación y equipamiento obligatorio. Así, la atención puede quedar donde corresponde: en correr con criterio por los caminos de la localidad y disfrutar de un paisaje que cambia de ritmo a cada repecho.

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